Lectura destacada de Abril: Tiempo

¡Hola mis bonitas! ¿Cómo pasan estos días? Yo por acá en pleno trabajo académico y laboral, pero tratando de no caer mucho con las entradas del blog, de las que al parecer no le viene haciendo justicia al encabezado del blog, pues de libros y películas nada. Así que intentando resarcir ese inconveniente, pretendo ponerme al día con este tipo de entradas; y para ello las invito a subirse a una máquina del tiempo, retroceder unos meses e irnos hasta abril para hablarles de uno de los libros más hermosos que he leído este año, a propósito de la consigna Tiempo.


Como una de las opciones para cumplir en abril era leer una novela larga, decidí leer una novela que desde hace rato venía deseando: Los Buddenbrook [1901], primera novela del escritor alemán Thomas Mann, quien la escribió a los veinticinco años, y le valió el Premio Nobel de Literatura en 1929. Inspirado en su propia familia, esta novela narra -a modo de autobiografía- la historia de tres generaciones de una familia de comerciantes que llegan a  Lübeck y no demoran en ser una de las familias más reconocidas de la ciudad. Entre medio, va narrando lo que va siendo de la vida de cada uno de sus miembros, desde la familia fundadora. 

Como el que avisa no traiciona, de entrada estaría bueno decir que uno de los puntos fuertes de este libro es el alto novel de descripción del autor, quien hace gala de ello en los diez primeros capítulos, que personalmente encontré un poco más difícil para enganchar al lector. Superado ello, se nos abre un relato con personajes muy bien definidos y con personalidades muy variadas. Lo que si va dejando en la marcha Mann son los modos y la filosofía de vida de una burguesía que tras alcanzar el éxito comercial, va tras el poder político, al que consideran vital para completar su reconocimiento. Y a pesar de que casi todo el relato se centra en la familia, por un momento la historia nos da una pista del contexto al poner como acontecimiento social la revolución de 1848.  A nivel formal, es una novela bastante amplia -supera las 600 páginas, dependiendo de la edición-, y como todo relato extenso, tiene sus momentos entretenidos y aburridos, pero en términos generales es una historia fácil de leer. ¿Releerla? Puede ser, pero hay más de Mann para leer. ¿Recomendarla? Sin duda, es una obra de arte que les cambiará la cabeza no sólo por la historia, sino por toda la filosofía sobre el tiempo, la eternidad y la muerte que contiene. 

¿Les gustan las sagas familiares?
¿Leyeron algo de Thomas Mann?
¡Nos vemos!

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